
La popular serie de Netflix estrenada recientemente, dejó varias reflexiones que aplican al mundo de la seguridad de la información. A tomar nota.
Para algún desprevenido, vale repasar brevemente de qué se trata El Eternauta: esta historieta argentina, creada por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, fue publicada entre 1957 hasta 1959. Con Juan Salvo como protagonista, narra una invasión alienígena que desembarca en la Tierra a través de una tormenta de nieve tóxica, que termina aniquilando a gran parte de la población.
Recientemente, El Eternauta tomó gran notoriedad debido a la adaptación realizada por Netflix, que tuvo muy buena aceptación por parte del público en general. Y más allá de escenas inolvidables y las ansias de que se estrene la segunda temporada, nos dejó valiosas lecciones que aplican al mundo de la ciberseguridad actual. ¿Comenzamos?
Nadie se salva solo
Esta es una de las frases que da sentido a la historia: en la primera temporada de El Eternauta vemos como el trabajo colectivo es lo que termina siendo la clave para asegurar la supervivencia de más personas, ante un enemigo que logra infiltrarse, casi por sorpresa, y llevar a cabo su ataque.
En la ciberseguridad sucede lo mismo. Pensemos en un entorno laboral: más allá de que una empresa cuente con la mejor solución antimalware, capas de seguridad extra y un equipo de TI idóneo, si un colaborador hace un clic en un link malicioso, puede dejar vulnerable a toda la organización.
Por eso, es importante tomar a la ciberseguridad como un bien colectivo, que depende de cada eslabón involucrado, desde empresas, organizaciones especializadas, gobiernos y usuarios. Sí, nadie se salva solo.
Por todo esto, es muy importante compartir buenas prácticas e información en todos nuestros entornos (no solo en el laboral, sino en el familiar y nuestras amistades). Esto es clave para que cada vez más personas puedan identificar señales de un posible ataque o infección, y saber cómo manejarse ante estos escenarios.
¿Acciones concretas? Por ejemplo, hablar de las estafas digitales actuales con los adultos mayores o personas que tengan menos experiencia tecnológica. También, reportar incidentes o compartir aquellas alertas que estén circulando.
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Lo viejo funciona (para el cibercrimen)
Frase icónica si las hay en esta primera temporada de El Eternauta, y que lastimosamente también aplica en el mundo de la ciberseguridad… Ya que para los cibercriminales, las viejas vulnerabilidades, técnicas y estrategias de ataque les siguen funcionando a la perfección.
De hecho, de las vulnerabilidades que los cibercriminales más intentaron aprovechar en 2024, se encuentran la CVE-2012-0143 y la CVE-2012-0159. Sí, ambas datan de 2012 y desde hace mucho tiempo ya cuentan con parches disponibles. Evidentemente, lo viejo le sigue funcionando a los actores maliciosos…
Esta máxima se replica en cuanto a sus técnicas: el phishing es uno de los mejores ejemplos. Nacido allá por la década de 1990, consiste en el robo de información personal y/o financiera de sus víctimas a través de la falsificación de un ente de confianza, y ha sabido reinventarse y mantenerse vigente a lo largo del tiempo (más teniendo cómo se han potenciado gracias a la IA). Según informa Statista, en el último trimestre de 2024, se detectaron más de 989 mil ataques únicos de phishing en el mundo.
Párrafo aparte merece la Ingeniería Social, una herramienta que no pasa de moda para el cibercrimen. A través de su implementación, siguen apelando a la curiosidad, miedo o confianza de la víctima para llevarlos a hacer clic en un enlace malicioso, dirigirlos a un sitio fraudulento o hacerse de sus datos personales. Si bien han cambiado los señuelos y las excusas, el delicado arte del engaño continúa vigente.
¿Un ejemplo más? Claro: el de los ataques de fuerza bruta, que continúan siendo efectivos dado que los usuarios y usuarias siguen empleando contraseñas simples, débiles y hasta reutilizadas en varias cuentas. Eso hace que mediante bots o valiéndose de combinaciones comunes, esta técnica no pierda su poder de fuego.
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Lo viejo funciona (para la protección)
La buena noticia es que esta frase también aplica para quienes se abocan a la seguridad y protección. Porque son los hábitos “de siempre” los que pueden ser la clave para mantener nuestras cuentas e información a salvo de los cibercriminales. ¿Cuáles son las medidas que siguen funcionando a pesar del paso del tiempo? A tomar nota…
- Contraseñas robustas: la creación de claves largas, con caracteres especiales y únicas sigue (y seguirá) siendo una de las mejores formas de proteger nuestras cuentas y servicios. Además, si queremos darle un “update” a esta medida de protección, un gestor de contraseñas es el mejor aliado, ya que se trata de una herramienta diseñada específicamente para almacenar todo tipo de credenciales de acceso y protegerlas mediante cifrado.
- Actualizaciones: estar al día con las actualizaciones es clave para bloquear ciertas amenazas y corregir vulnerabilidades en el sistema. Como repasamos anteriormente, los cibercriminales siguen teniendo éxitos en sus ataques que explotan vulnerabilidades ya conocidas y para las cuales existe un parche.
- Educación y concientización: estar al tanto de las últimas tendencias, conocer las metodologías de los ataques y saber cómo funcionan las amenazas continúa siendo un pilar fundamental para la defensa. Desde reconocer un mail sospechoso a entender de qué manera opera el ransomware puede ser clave para no ser una nueva víctima del cibercrimen. Y si bien los ataques son más sofisticados y realistas, una persona educada en estos temas es el mejor firewall.
- Back-up: si bien se trata de una de las prácticas más antiguas en el ámbito de la ciberseguridad, un buen resguardo continúa siendo la carta salvadora ante escenarios complejos, como un ataque de ransomware, fallos en el hardware o el siempre posible error humano, que desencadenan en la pérdida de información. Vale aclarar que si bien el backup es una medida de protección “vieja”, se fue actualizando con los años y hoy es posible resguardar la información sensible e importante en discos rígidos, dispositivos de almacenamiento USB o en la nube.
- Una solución de seguridad: fue, es y será el mejor aliado para mantener segura tu vida online. Por ejemplo, ESET Home Security brinda protección en tiempo real 24x7 que bloquea sitios web y correos electrónicos sospechosos. Además, gracias a su función antiphishing bloquea las páginas que intentan robar tus datos personales para evitar el robo de identidad y el uso indebido de tu información. Además, brinda protección proactiva contra todo tipo de malware, incluidos virus, troyanos, gusanos y spyware.
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Pensamientos finales
La creciente popularidad que tomó El Eternauta a partir de su adaptación en Netflix, invita a hacer una comparación directa con el mundo de la ciberseguridad. En la serie, el enemigo es invisible y puede producir daño al menor contacto. Lo mismo pasa con los ciberataques: operan desde la sombra y pueden generar consecuencias irreparables.
Y así como en El Eternauta la clave de la resistencia es actuar de manera colaborativa y tratar de entender cómo se mueve el enemigo, en el ámbito de la seguridad de la información sucede lo mismo.
Tal como repasamos en este posteo, hay vulnerabilidades, técnicas y metodologías que los cibercriminales siguen utilizando desde hace tiempo, sin perder efectividad. Pero también, contamos con medidas de protección que tampoco pierden vigencia, gracias a que supieron trascender al paso del tiempo y convertirse en bastiones seguros más allá de la evolución de los ataques maliciosos.
Y lo que aún es más importante: saber que el cibercrimen es una realidad y no un cuento de ciencia ficción.