
Privacidad, confianza, apps, tiempo frente a la pantalla y más: esto es lo que tienes que conversar en familia antes de que tu hijo o hija tenga su primer dispositivo móvil.
Que tu hijo/hija tenga teléfono por primera vez es un momento clave en su vida: se trata del primer contacto con el mundo digital, de manera casi independiente y autónoma. Y claro, representa también la posible exposición a diversos riesgos que lamentablemente existen en internet y son cada vez más frecuentes.
Si eres padre, madre o tutor y quieres acompañarlo para que esta nueva experiencia sea agradable y segura, hay diversos temas que debes compartirle: qué herramientas existen para que el uso del celular sea saludable, a qué riesgos pueden estar expuestos, por qué es tan importante su privacidad y qué aplicaciones pueden ser más riesgosas.
A continuación entonces, los 5 consejos que debes darle a un hijo o hija que tendrá su teléfono por primera vez.
1. La privacidad es muy valiosa
En tiempos donde la vida digital parece tener más relevancia que la que sucede por fuera del perímetro de internet, debes remarcar a tu hijo/a la importancia de la privacidad.
En términos concretos, que le expliques que nunca debe compartir datos como su nombre completo, la dirección de su casa o escuela, ni tampoco fotos en las que tenga su uniforme ni mucho menos la ubicación en tiempo real. Es importante que entienda que una vez que esa información se sube, puede quedar en internet para siempre. Y también que reflexione antes de subir una foto, comentar una publicación o reenviar algo.
En esa línea, es fundamental que sepa que las contraseñas nunca se comparten, ni con sus amigos o compañeros. Y aprovechando este tópico, invitarlo a que utilice contraseñas seguras y, si es posible, añadiendo un doble factor de autenticación en sus cuentas.
Lectura recomendada
Cómo ayudar a niños y niñas a ser responsables en el mundo digital
5 consejos para ayudar a los niños a navegar por Internet de forma segura
2. No todo lo que ve en internet es real
Un punto clave para su seguridad en línea es que estén al tanto sobre la existencia de perfiles falsos y los riesgos de interactuar con desconocidos. En esta charla puedes incluir conceptos vinculados a la violencia digital como el grooming, el ciberacoso y la sextorsión, que pueden ser la grave consecuencia de interactuar con alguien que no es quien dice ser.
Tan preocupante es el panorama que la BBC advirtió que los videojuegos multijugador se han convertido en un nuevo escenario para los groomers, ya que pueden acercarse a los más chicos a través de las funciones de chat.
Entonces, es muy importante que tanto adultos como menores cuenten con herramientas para detectarlos, como también que se genere el espacio para que ellos puedan sentirse tranquilos y en confianza en caso de que estén sufriendo alguna de estas situaciones. En otras palabras, que puedan expresar si se sienten incómodos en algún ámbito, sin tener temor a represalias o regaños.
A su vez, resulta primordial que puedan identificar tanto las fake news como aquellos contenidos que puede afectar su autoestima. Para ello, se puede dialogar y profundizar en que no todo lo que se ve online refleja la realidad.
3. Algunas apps no son para su edad
Seguramente tu hijo/a quiera descargar diversas aplicaciones para interactuar con sus amistades o disfrutar de diferentes contenidos online.
Lo cierto es que existen algunas apps que están puntualmente diseñadas para niños mayores y adolescentes (entre los 13 y 16 años) por diversas razones: ya sea por cuestiones de privacidad, la exposición a contenido sensible y también a la madurez emocional.
En este punto es fundamental que el menor comprenda qué aplicaciones puede usar y cuáles es mejor evitar por el momento. Y a la vez, establecer algunas reglas para su uso seguro, como el avisar cada vez que se vaya a instalar una aplicación, y revisar y setear en conjunto las configuraciones de privacidad.
Lectura recomendada
Los 10 mandamientos de la seguridad en redes sociales
4. Un equilibrio saludable
Este es uno de los tópicos que puede ser difícil de abordar, pero de todas maneras hay que traerlo a la mesa. En otras palabras, es necesario que puedan establecer con el menor ciertos horarios específicos para el uso del teléfono, como también definir los tiempos (necesarios) de desconexión.
Esto apunta a que los menores puedan disfrutar y aprovechar de su nueva vida online, pero sin que interfiera con su descanso, vida social real o hasta el tiempo de estudio.
¿Un buen tip para generar hábitos saludable en los más chicos? Dar el ejemplo. Es sabido que los chicos prestan mucha más atención a lo que ven, que a lo que les dicen los adultos. Por eso, es recomendable que toda la familia sea cuidadosa con el tiempo que pasa frente a la pantalla.
5. Nunca estarán solos
Este último ítem trasciende todos los anteriores, ya que es primordial que los menores sepan (y sientan) que pueden acudir a los mayores ante cualquier situación que sucede en el mundo virtual y les genere duda, incomodidad, confusión o desconocimiento.
En concordancia, tanto padres, madres y tutores deben recalcar al menor que bajo ningún punto será juzgado, sino acompañado, sea lo que comparta en ese ámbito de confianza y seguridad.
Por supuesto que existen herramientas y hasta funciones en las propias aplicaciones para monitorear el uso que le pueden dar los menores al teléfono, pero lo más importante es conversar en familia, sin la necesidad de espiar sino de acompañarlos y aconsejarlos desde el respeto y la confianza.
Bonus track: un gran aliado para los adultos
Una de las principales herramientas con la que cuentan los padres, madres y tutores para acompañar a los menores en la incursión con su primer teléfono es el control parental.
Celulares y aplicaciones cuentan con esta herramienta que permite desde delimitar el tiempo de uso y hacer un seguimiento detallado del uso de cada app instalada, hasta bloquear todo contenido que se considere inapropiado. En el caso de ESET, las funciones de control parental ya se encuentran integradas en todas sus soluciones.
Uno de los grandes desafíos que presenta el control parental es el de acompañar a los menores en esta nueva experiencia digital, pero sin invadir por demás su espacio. Una buena manera de implementar su uso es que sea de común acuerdo, definiendo los parámetros en familia, evitando que se torne una medida de vigilancia secreta. Porque, como remarcamos en todo este análisis, es muy importante que la seguridad se construya en familia, en un contexto de respeto y confianza.