
Diferenciar estos conceptos permitirá identificarlos de inmediato y no poner en riesgo nuestros datos personales, dinero y privacidad. A tomar nota.
En el mundo de la seguridad de la información conviven conceptos que si no se analizan en profundidad, pueden confundirse y hasta poner en riesgo nuestros datos personales, privacidad y hasta dinero. Esto aplica al phishing, el spam… y también el malspam.
Por ello, a continuación detallaremos en qué consiste cada uno, cuáles son sus principales características, qué diferencia uno de otro. Y por supuesto, qué acciones concretas se pueden tomar para evitar ser víctima de estafas o engaños.
Phishing vs spam
El phishing es una técnica que utiliza el cibercrimen para engañar a sus víctimas y que entreguen información confidencial, ya sean contraseñas, datos bancarios y personales. ¿Cómo? Haciéndose pasar por una entidad reconocida y de confianza, como puede ser un banco o cualquier otro tipo de empresa.
La metodología más común de phishing es hacerse pasar por organismos o empresas por correo electrónico, para así tentar a la víctima a completar un formulario falso en el mensaje o adjunto a él o visitar una página web solicitando la entrada de los detalles de la cuenta o las credenciales de inicio de sesión.

En cuanto al spam, podemos decir que es el correo no deseado, o basura, el cual suele inundar nuestras bandejas de entrada. Enviado de forma masiva por un remitente desconocido, busca hacer publicidad de un producto o servicio.
De hecho, varios países del mundo regulan el uso de este tipo de comunicaciones e imponen multas a las empresas que incumplan. Si bien es común que el spam se envíe en formato de texto o con contenido HTML, también hay vía mensajes instantáneos, SMS, redes sociales, llamadas telefónicas o correo de voz.
¿Y qué sucede con el malspam?
Se denomina malspam a las técnicas de envío masivo que utilizan los actores maliciosos para intentar infectar dispositivos a través de archivos o enlaces maliciosos adjuntos. Su nombre, en concreto, se debe a que se unen los conceptos de malware y spam.
Lo interesante, y muy vinculado a lo analizado en este artículo, es que este tipo de correo suelen combinarse con técnicas de phishing. ¿El objetivo? Ganar la confianza de la víctima haciéndose pasar por una entidad conocida e inducirlo a entregar sus datos personales.
Principales diferencias entre phishing y spam (y malspam)
Hay diferencias esenciales que hay que remarcar para saber en qué caso se trata de cada uno. A saber:
- Mientras que el spam busca anunciar un producto o servicio, el phishing sólo busca obtener información personal y financiera de sus víctimas. ¿El malspam? Intenta infectar un dispositivo, tomar el control del equipo.
- El phishing suplanta la identidad de una empresa reconocida tratando de engañar a las personas, mientras que el spam puede venir de una empresa que realmente exista.
- En el caso del spam, por lo general redirige a sitios donde se puede adquirir el producto o servicio anunciado. En cambio, con las campañas de phishing, lo único que vas a conseguir es que te roben tu información personal. El malspam, a su vez, contiene archivos maliciosos (PDF, Word, Excel, Zip) o incluye links a sitios falsos o maliciosos.
- Los sitios a los cuales redirigen las campañas de spam se encuentran por lo general en servicios gratuitos de alojamiento, mientras que los sitios de phishing se suelen alojar en sitios web legítimos que son vulnerables o en aquellos falsos creados por los propios cibercriminales.
- Las campañas de spam suelen extenderse a foros, buscadores y diversos servicios gratuitos en Internet. En cambio, el phishing suele estar más enfocado en usuarios de un determinado país o región.
Lectura recomendada:
Qué es el spam y cuál es la diferencia con el malspam
¿Cómo protegerse del phishing, spam y malspam?
Ya sea que se trate de phishing, spam o malspam, siempre es necesario que como usuarios seamos cuidadosos con dónde hacemos clic, ya que se nos podría estar dirigiendo a sitios que busquen robar nuestra información personal o incluso descargar algún tipo de contenido malicioso a nuestra máquina.
En concreto, estas acciones pueden contribuir a protegernos:
- No compartir indiscriminadamente nuestra casilla de mail en sitios webs.
- Crear una dirección de correo electrónico desechable para recibir newsletters o suscripciones.
- En el caso de recibir un mail de un remitente conocido sin previo aviso y con un enlace sospechoso o un archivo descargable, mejor consultar a esa persona antes de abrirlo.
- Si el mensaje proviene de una entidad bancaria o una marca reconocida, verificar en los canales oficiales de esa entidad que se trata de algo legítimo. Una regla de oro: los organismos oficiales nunca piden datos personales, ni envían formularios online, ni archivos para descargar.
- Desconfiar de toda aquella oferta o promoción que sean demasiado buena para ser verdad.
- Implementar una solución de seguridad, cuyo software antispam evite y/o bloquee la apertura o recepción de correos electrónicos no deseados o no solicitados.
En referencia a este último punto, ESET Home Security brinda protección en tiempo real 24x7 que bloquea sitios web y correos electrónicos sospechosos. Su función antiphishing bloquea las páginas que intentan robar tus datos personales para evitar el robo de identidad y el uso indebido de tu información. Además, birnda protección proactiva contra todo tipo de malware, incluidos virus, troyanos, gusanos y spyware.