Apple incluye potentes funciones de seguridad integradas, como el entorno aislado (sandboxing), la firma de código y la revisión de aplicaciones, pero iOS no cuenta con un explorador de antivirus tradicional. Aunque estas protecciones ayudan a proteger el sistema operativo, no pueden evitar los ataques de phishing, los enlaces fraudulentos, el robo de credenciales ni la ingeniería social.
Las aplicaciones de seguridad modernas para iPhone se centran en estas amenazas del mundo real. ESET Mobile Security para iOS ayuda a los usuarios a verificar enlaces sospechosos, identificar errores de configuración de seguridad y mantenerse protegidos frente a estafas y amenazas que se basan en engañar a las personas, en lugar de en explotar el sistema operativo.