Los chistes que escuchamos todos los días en ciberseguridad (y que no deberían darnos risa)

Siguiente
Christian Ali Bravo

En el Día Mundial del Chiste, repasamos 5 frases que se siguen repitiendo sin saber que, detrás de cada una, hay un hábito que debilita nuestra seguridad digital. Por qué son un problema y qué hacer para no convertirlas en una oportunidad para los ciberdelincuentes.

Hay temas que son muy serios: la seguridad de nuestra información es uno de ellos. Por eso, en el marco del Día Mundial del Chiste, que se celebra cada 1° de julio, compartiremos algunos chistes que solemos escuchar en el mundo de la ciberseguridad.

¿El motivo? Porque detrás de lo jocoso, se esconden malos hábitos y prácticas que pueden poner en serio riesgos nuestros datos e información confidencial.

A continuación, entonces, las 5 justificaciones más graciosas que escuchamos en ciberseguridad, acompañadas de consejos útiles (y muy serios), para que nuestra información confidencial, personal y sensible no se vea comprometida.

1 - "Mi contraseña es segura porque tiene un número"

Por muchos años escuchamos recomendaciones para nuestras claves y contraseñas del tipo "debe tener una mayúscula y un número". Lo cierto es que muchas personas interpretaron que cumplir con esa regla ya alcanzaba para tener una contraseña segura. La consecuencia de ello es que eligen claves débiles como: Juan123, Verano2025, Password1. Si bien parecen "complejas", siguen siendo muy fáciles de adivinar para los cibercriminales.

¿Cuál es el verdadero problema? Que los ataques automatizados prueban millones de combinaciones por segundo, y si la contraseña está basada en palabras comunes, nombres propios o fechas, agregar un número al final prácticamente no cambia nada. De hecho, los cibercriminales conocen esos patrones y los prueban primero.

Consejo

En lugar de pensar en una contraseña "complicada", es mejor elegir una contraseña larga y única. Por ejemplo, una frase que contenga varias palabras aleatorias y caracteres especiales resulta mucho más resistente que una palabra conocida con un número al final.

2 - "No activo el doble factor de autenticación porque me da pereza"

Esperar un código, aprobar una notificación o abrir una aplicación lleva unos segundos, pero para muchas personas puede ser una molestia o una pérdida de tiempo. Pero lo cierto es que el doble factor de autenticación es una de las barreras más efectivas contra el robo de cuentas.

¿Por qué? Aunque un ciberatacante consiga tu contraseña, todavía necesitará superar esa segunda verificación. Sin esa capa adicional, una contraseña filtrada es suficiente para perder el acceso a tu correo, redes sociales o incluso servicios financieros.

Consejo

Simple: activar el doble factor en todas las cuentas importantes, priorizando el correo electrónico, homebanking, redes sociales y aplicaciones de mensajería. Lo importante es ver esta acción como una inversión de pocos segundos en la seguridad de tu información, que puede evitarte muchos problemas.

3 - "No tengo nada importante que me puedan robar"

En el imaginario popular, se creó una imagen (falsa) de los ciberdelincuentes, en la cual solo buscan atacar a grandes empresas, personas de renombre o millonarias. En realidad, son mucho menos selectivos.

Es que tu información vale, incluso aunque no tengas grandes sumas de dinero. Por ejemplo, una cuenta de correo electrónico puede servir para enviar ataques y fraudes, tu WhatsApp puede utilizarse para estafar a familiares y contactos frecuentes, tus redes sociales pueden emplearse para distribuir cualquier tipo de engaño.

También tus datos personales pueden ser vendidos o reutilizados en campañas de phishing. Para ser claros: los ciberdelincuentes no solo buscan únicamente dinero: buscan accesos.

Consejo

La clave es pensar en nuestra identidad digital como si fuera la llave de tu casa: quizás no haya una fortuna detrás, pero sigue siendo tu información y merece estar protegida.

Para eso, debes proteger tus cuentas y servicios con contraseñas únicas y robustas, activar el doble factor de autenticación y mantener actualizados tus dispositivos. Son medidas simples, sí, pero reducen considerablemente las posibilidades de que un atacante aproveche tus datos.

Y recuerda: los ciberdelincuentes no atacan solo a quienes tienen mucho para perder; atacan a quienes son más fáciles de vulnerar.

4 - "Uso la misma contraseña en todo, así no me la olvido"

Si bien administrar decenas de cuentas es difícil y reutilizar la misma contraseña parece una solución práctica, el riesgo es muy alto. Al punto que es el equivalente a usar una única llave para tu casa, tu auto, tu oficina y tu caja fuerte.

Entonces, si una plataforma o cuenta sufre una filtración dejando tu contraseña expuesta, los ciberatacantes podrán probar esa misma combinación en otros servicios y acceder a ellos. Este tipo de ataque se conoce como credential stuffing, y sigue siendo una de las formas más comunes de vulnerar cuentas.

Consejo

Cada servicio o cuenta importante debe tener una contraseña robusta y única. Y si tu preocupación es olvidarlas, lo que necesitas es un gestor de contraseñas, ideal para generarlas y almacenarlas de forma segura.

5 - "El mail parecía raro... pero decía 'URGENTE'"

Hoy, los ciberatacantes no hackean sistemas: también hackean emociones. Así, a través de la urgencia y el miedo intentan vulnerarnos para hacernos caer en sus estafas: desde la pérdida del acceso a una cuenta, un paquete que no pudo ser entregado hasta un premio increíble que ganamos. Los anzuelos son muchos, y el objetivo uno solo: que actuemos antes de pensar.

Estos mensajes suelen incluir frases del tipo: "Tu cuenta será suspendida", "Confirma ahora tus datos", "Último aviso", "Pago rechazado" o “El paquete está en espera”, entre tantas otras. Lo que busca el ciberatacante es que hagas clic antes de verificar si el mensaje es auténtico.

Consejo

Cuando te llega un correo de manera inesperada y te genera sensación de urgencia, miedo o sorpresa, debes hacer exactamente lo contrario de lo que espera el ciberatacante. Es decir, frenar, pensar, no hacer clic enseguida y verificar el remitente.

Tampoco debes descargar ningún archivo extraño ni abrir enlaces directamente desde el mensaje. Ante la duda, mejor ingresar al sitio de la marca/empresa y verificar la veracidad del mensaje mediante los canales oficiales.

Bonus track: "A mí nunca me va a pasar"

Para el final dejamos la frase que probablemente sea la más peligrosa de todas: la mayoría de las víctimas de ataques informáticos tampoco pensaba que iba a serlo.

Por ello es importante reforzar que los ciberdelincuentes no eligen únicamente objetivos específicos: gran parte de los ataques actuales son completamente automáticos y masivos. Si una cuenta tiene una contraseña débil o no usa doble factor, puede convertirse en víctima igual que cualquier otra.

Consejo

La ciberseguridad no consiste en vivir con miedo, sino en incorporar pequeños hábitos que pueden reducir muchísimo el riesgo. Por ejemplo:

-Cambiar las contraseñas de tus cuentas más importantes si son débiles o están repetidas.
-Activar el doble factor de autenticación en todas tus cuentas.
-Eliminar aplicaciones o servicios que ya no utilizas.
-Mantener actualizado el sistema operativo y las aplicaciones.
-Contar con una solución de seguridad.